¡Qué tal hambre!

Cómo hace un año la red Alliance2015 que es una red estratégica de siete organizaciones no gubernamentales europeas comprometidas con la acción humanitaria y de desarrollo, trabajando hacia la visión más amplia de la Agenda 2030 por un mundo libre de pobreza, hambre, injusticia y desigualdad, presentó el Índice Global del Hambre (IGH) 2023.

La Alliance2015 fue fundada en 2000, es una red estratégica y operativa de ONG internacionales con sede en Europa,  de “tamaño medio” en el contexto de las ONGI (con presupuestos anuales que oscilan entre los 30 y los 350 millones de euros), pero con una gran presencia global de alrededor de 1000 millones de euros, que opera en 90 países. La Alliance2015, está integrada por: 1. ACTED /Francia. 2. Ayuda en Acción /España. 3. Cesvi /Italia. 4. Concern Worldwide /Irlanda. 5.  HELVETAS /Suiza. 6. People in Need / República Checa y 7. Welthungerhilfe /Alemania.

No todas las ONGI del mundo están ayudando, cooperando con el Perú. Deberíamos interactuar más internacionalmente, y así poder conseguir más cooperación y asistencia técnica internacional, para ayudar a combatir el hambre con la mayor velocidad posible

Por severidad, el IGH se clasifica sobre 100 puntos, en: A. Extremadamente alarmante, mayor o igual a 50. B. Alarmante de 35 a 49.9. C. Grave de 20 a 34.9. D. Moderado de 10 a 19.9. E. Bajo, menor o igual a 9.9. El IGH es una herramienta que permite medir y hacer un seguimiento exhaustivo del hambre a nivel mundial, regional y nacional en los últimos años y décadas.

Las puntuaciones del IGH se calculan a partir de una fórmula que combina cuatro indicadores que, en conjunto captan la naturaleza multidimensional del hambre. 1. Subalimentación, ingesta calórica insuficiente de parte de la población. 2. Retraso en el crecimiento infantil, baja estatura, lo que revela desnutrición crónica 3. Emaciación infantil, bajo peso para la estatura, lo que refleja una desnutrición aguda 4. Mortalidad infantil, de niños y niñas menores de 5 años de edad

El informe del IGH 2023 nos indica que a nivel mundial el progreso contra el hambre se ha estancado y no supera el umbral de los 18,3 puntos (rango moderado). A inicios de siglo, el indicador estaba en 28,0 puntos (grave). El hambre ha sido difícil de reducir en lo que va del siglo.

A nivel Perú, el IGH 2023, revela un deterioro continuo desde la pandemia, la cual afectó mucho al Perú, y el hambre por tanto, ha seguido incrementándose, al pasar de una tasa promedio de 19,6 puntos, casi al límite de lo moderado, a un panorama grave, 20.2, que se estima para el 2023. Vamos involucionando, 17.7 puntos en el 2021 a 19.6 puntos en el 2022 y a 20.2 en el 2023. Esto indica que cada año hay más hambre en el Perú para millones de hogares Es la peor situación del Perú en los últimos 10 años y se debe principalmente a la inflación, a la desaceleración económica, a la crisis política,  a la pandemia y a  los sucesos meteorológicos

Al cierre del 2022, trece departamentos se ubicaron en una escala de hambre «moderada» (Cajamarca, Callao, Amazonas, Lima, La Libertad, Arequipa, Piura, Tumbes, Moquegua, Tacna, Áncash, San Martín y Madre de Dios); diez se diagnosticaron en una situación «grave» (Apurímac, Huancavelica, Ayacucho, Huánuco, Loreto, Puno, Ucayali, Junín, Cusco y Pasco) y solo dos regiones (Lambayeque e Ica) mantuvieron una situación de hambre «baja», debido al boom de la agro exportación y el crecimiento de la producción agroindustrial.

De las regiones mencionadas, Cusco, Junín y Pasco fueron las tres que pasaron de un diagnóstico «moderado» en el 2021 a «grave» en el 2023, de acuerdo al informe, mientras que Apurímac y Huancavelica están muy cerca de llegar a una situación «alarmante». En general, todos los departamentos tienen mayor incidencia del hambre que en el año anterior, según el IGH

El Infobarómetro de la niñez y juventud, sobre “Sobrevivir con hambre en el Perú”, coincide con el IGH 2023,  con unas cifras, que generan una grave preocupación, por la cantidad de compatriotas que luchan por asegurar suficientes alimentos para cubrir sus necesidades diarias.

Son 6.315.340 millones de personas que en los últimos 3 meses pasaron algún día sin comer

El 51 % de hogares, 4 millones, padecen inseguridad alimentaria nutricional

Son 16.8 millones de personas que se enfrentan a la crisis alimentaria

EI 56 % de niñas y niños, casi 2 millones, se enfrentan a un plato vacío

El 53 % de personas, solo 5 de cada 10, comió 3 o más comidas al día durante los últimos 7 días.

Es decir, el 47 % de personas, 2 de cada 4, reveló que al menos un día de la semana no cumplió con la ingesta de 3 comidas diarias.

El 23 % de personas admitió que al menos 2 días de la semana no cumplió con la ingesta de 3 comidas diarias.

El 11 %, 1 de cada 10, admitió que no comió entre 4 a 5 días las 3 comidas diarias durante la última semana.

En el área urbana y rural del interior del país, la encuesta sugiere que el área urbana se encuentra más vulnerable que la rural.

El 51 % del área urbana comió 3 o más comidas al día los últimos 7 días. El 49 %, 2 de cada 4, confesó que al menos un día de la semana no cumplió con la ingesta de 3 alimentos diarios.

Por otro lado, el 61 % del área rural comió 3 o más comidas al día durante el mismo periodo. Es decir, un grupo menor de personas, el 39 %, 2 de cada 5, reveló que al menos un día de la semana no cumplió con la ingesta de 3 comidas diarias.

El dato más preocupante es que el 13 % de personas admitió que ningún día en los últimos 7 días ingirió 3 comidas. Más de 3 millones de personas, esto es 3 157 820, se saltaron al menos uno de los 3 alimentos.

Sobre al uso de las ollas comunes o comedores como recursos para la alimentación, se reportó que un 9% de la población, lo que equivale a más de 2 millones (2 186 183) de personas, tuvo la necesidad de recurrir a una olla común en busca de alimentos durante la última semana.

En los últimos 7 días, un total de 971 637 personas, lo que se traduce en 4% de la población, se vieron en la necesidad de asistir a una olla común en busca de alimentos en más de 2 días. Casi 1 millón de personas buscaron una olla común para atenuar el hambre.

En Lima son 2 011939 de personas que experimentaron hambre por falta de recursos algún día en los últimos 3 meses. Esta cifra se traduce en 24 % de la población limeña que no comió al menos un día en el último trimestre.

En el interior del país, el porcentaje de personas que experimentaron hambre por falta de recursos algún día en los últimos 3 meses es mayor, con 27 %. Esto se traduce en 4 295 118 personas afectadas por la carencia de alimentos

Cifras que grafican la gravedad del problema. Cuando hay hambre en una sociedad, la inseguridad ciudadana se incrementa, tal como lo estamos viviendo. ¿Qué hacer al respecto? ¿Qué hacen las autoridades? El tema alimentario a pesar que afecta a millones de peruanos, no es una prioridad para nadie. Cuidado

El IGH 2023, recomienda que se debe apostar por el talento juvenil, para lo cual es vital fortalecer servicios como la educación de calidad y garantizarle el acceso a tecnologías para desarrollar más habilidades. También propone el IGH 2023 que los programas sociales y económicos impulsen la igualdad de género para acabar con las barreras en la educación y el empleo; y justamente sobre este último punto exhortan a garantizar salarios justos dentro de los sistemas alimentarios. Garantizar educación de calidad, salarios justos e igualdad de género permitirá reducir la precariedad

Los peruanos entre 18 y 25 años de edad actualmente se encuentran en un contexto de «sistemas alimentarios desiguales e insostenibles que no garantizan la seguridad alimentaria y nutricional, lo que podría ocasionar una «fuga de capital humano», tal como las cifras nos lo revelan. «Hay un gran riesgo de que [los jóvenes] busquen otras oportunidades afuera de sus hogares, de zonas rurales a urbanas o incluso de Perú a otros países, para desempeñarse en otros sectores y no contribuir con sus innovaciones al desarrollo futuro de los sistemas alimentarios», detalló Kaspar Schmidt, vocero de Alliance2015, e instó a que deben mejorarse las condiciones de empleo y garantizar salarios justos dentro de los sistemas alimentarios para que la juventud vea a la agricultura y los sistemas alimentarios como sectores en los que pueden «ganarse la vida de forma rentable y desarrollar sus carreras profesionales».

Será bueno tener en cuenta, para que se articule de inmediato una estrategia adecuada, para enfrentar y mitigar el problema del hambre,  el viejo refrán: “Cuando el hambre entra por la puerta, el amor sale por la ventana”. Cuidado

#JuandeDiosGuevara

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