Entre la «Bukele de Temu», el bloqueo en el Senado y la urgencia de Gobernar 360°
A menos de tres meses de iniciado el periodo gubernamental, la fachada del régimen se desmorona. Un reciente reporte de Bloomberg (estudio AtlasIntel) revela que la aprobación de Keiko Fujimori cayó en picada de 42,8% a un exiguo 28,3%, con una desaprobación del 53,6%. En los mercados internacionales, esta erosión acelerada espanta la inversión y confirma una verdad incómoda: el teatro autoritario no genera estabilidad; genera incertidumbre.
La etiqueta de la “Bukele de Temu” caricaturiza a nivel global la impostura de un Ejecutivo que se rodea de fusiles de guerra para las cámaras, pero es incapaz de frenar la extorsión y el sicariato. La seguridad no se logra con puestas en escena; exige inteligencia criminal, fiscalías eficaces, justicia rápida y cárceles bajo control estatal. El miedo produce titulares; la inteligencia produce resultados.
El fracaso de la imposición en el Congreso
La crisis de gestión se trasladó al Senado. Acostumbrado a la prepotencia y a pisotear la voluntad popular manifestada en referéndums, el oficialismo sufrió un duro revés: la oposición se unió, dejó sin quórum a la Comisión de Constitución y frenó la delegación de facultades solicitada por el Ejecutivo.
Cuando se pretende gobernar mediante el chantaje y la imposición, el sistema político colapsa. Intentar montar una dictadura parlamentaria desde el Senado sin saber negociar ni escuchar solo paraliza al país. Mientras las cúpulas pelean por el control de la repartija estatal, los problemas de la calle siguen intactos.
La desconexión del Nobel 2026 con la realidad nacional
El Premio Nobel de Economía 2026 otorgado a Robert Hall y Michael Woodford premia modelos neokeynesianos impecables para sociedades donde la gran mayoría es formal y planifica a largo plazo. Pero en el Perú chocamos contra otra estructura:
- El 80% de los peruanos vive al día en la informalidad; las variaciones de tasa del BCRP no resuelven su mesa diaria. (el estudio matemático del premio Nobel, considera una población del 80% pensando en su futuro y sólo un 20% en la vida diaria)
- Presumimos de solidez fiscal, pero coexistimos con un 28% de pobreza monetaria y cerca del 50% en vulnerabilidad extrema.
El problema no es escoger entre Estado o mercado como si fueran enemigos. Necesitamos libertad económica, pero también un Estado fuerte en lo estratégico y libre de «garrapatas» partidarias que solo buscan capturar sueldos sin servir al ciudadano.
No necesitamos un Estado grande. Necesitamos un Estado fuerte en lo que debe hacer y pequeño en lo que no debe hacer. Un Estado que no sea botín de los partidos, pero tampoco un Estado ausente. Un Estado que regule donde debe regular, invierta donde debe invertir y deje trabajar al sector privado donde este es más eficiente. Eso es economía social de mercado.
El Sur y la lección de «gobernar obedeciendo»
Ante la trampa del miedo, la respuesta del Sur no es la resignación. La victoria de las fuerzas progresistas en el Cusco —con Verónika Mendoza como gobernadora— impone una responsabilidad histórica: demostrar que se puede gestionar con transparencia, solvencia técnica y sin «faenones». Como sostuvo Hugo Otero, el verdadero poder no pertenece a quien ocupa el cargo, sino al pueblo que lo otorga.
Gobernar es aprender a «gobernar obedeciendo desde abajo», escuchando al campesino, al emprendedor y al joven. Desde el Sur hemos defendido que el desarrollo requiere obras de fondo —la masificación del Gasoducto Sur, la petroquímica y el desarrollo portuario de Corio e Ilo-Matarani—, no posar para la foto.
Gobernar 360°
No podemos seguir atrapados entre un Ejecutivo de utilería y un Senado en permanente decadencia. Es hora de romper el chip de la «viveza criolla» e implementar un esquema de Gobernar 360°: activar la gestión pública en simultáneo con profesionales íntegros y capacitados.
La ilusión del poder puede durar unos meses. La realidad de la calle termina imponiéndose. Es momento de abandonar el miedo, exigir rigor técnico, recuperar el coraje institucional y tomar el control de nuestro destino republicano. Porque el Perú no está condenado a la mediocridad de un Ejecutivo de escenografía ni a la decadencia de un Congreso paralizado.
El futuro no se espera. Se construye
#JuandeDiosGuevara