«Si el campo no produce, la ciudad no come”

“Los que pueden actúan, y los que no pueden y sufren por ello, escriben” William Faulkner

En anterior artículo, leíamos con preocupación, las declaraciones sinceras de los alcaldes de la Provincia de Huaral y del Distrito de Chancay, sobre el que no se encuentran preparados para el movimiento económico, social, que va a significar la próxima inauguración del mega puerto de Chancay en su primera etapa.

Proponíamos por tanto, y lo reiteramos, la necesidad de desarrollar planes estratégicos de desarrollo de cada provincia en alianza universidad empresa, para que las fuerzas vivas de cada provincia,  sociedad en su conjunto, sector público y privado, y el conocimiento, conozcan dónde están, adónde pueden llegar y estratégicamente decidir cómo hacerlo, y llevarlo a cabo, con indicadores de control de calidad

Es que en toda acción que se emprenda, si no se sabe adónde se va, resulta difícil llegar a buen puerto. Diferente resulta cuando se ve a futuro, con sueños a alcanzar, metas a lograr, la población se motiva, generando una energía colectiva, capaz de generar confianza, porque al conocer dónde van,  ya que ahí quieren ir, descubrirán que para lograrlo, hay que saber atraer capitales, cooperación, y conocimiento, nacional e  internacional

Esta falta de anticiparse a lo que se viene y se pudiera venir, si organizadamente se deseara planificar su desarrollo sostenible, se repite en la mayoría de las regiones, provincias y distritos del país, revelando un fallido proceso de descentralización, que como sociedad debemos reflexionar y tomar las medidas correctivas

Las autoridades encuentran en sus territorios, unos déficits y una falta de planes estratégicos, en infraestructura, estructura (la palabra proviene del latín structura (construcción) y este de struere (edificar)) y superestructura, que nos limita el poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

“Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Globales, fueron adoptados por las Naciones Unidas en 2015 como un llamamiento universal para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que para el 2030 todas las personas disfruten de paz y prosperidad.

Los 17 ODS están integrados: reconocen que la acción en un área afectará los resultados en otras áreas y que el desarrollo debe equilibrar la sostenibilidad social, económica y ambiental. Los países se han comprometido a priorizar el progreso de los más rezagados.

Los ODS están diseñados para acabar con la pobreza, el hambre, el sida y la discriminación contra mujeres y niñas.

La creatividad, el conocimiento, la tecnología y los recursos financieros de toda la sociedad son necesarios para alcanzar los ODS en todos los contextos”. (PNUD)

Por lo que debemos escuchar este llamamiento, ser optimistas y aprovechar esta oportunidad para hacer del nuevo Terminal portuario de Chancay un estratégico y bien elaborado plan de desarrollo territorial, “para alcanzar los ODS en todos los contextos “

Si se lo hace bien, será un ejemplo a seguir, a lo largo de los corredores económicos de oeste a este, del Pacífico al Atlántico y viceversa, en el norte, centro y sur del país, que con los corredores económicos de norte a sur, se deben desarrollar, y así poder apreciar que la mejor manera de organizarnos políticamente, sería la de sólo 4 macro regiones: norte, centro, sur y oriente

En un país que pierde el 0.7% del PBI por la anemia infantil, un tema vital a atender es el pan diario de cada día, por lo que se debe desarrollar y optimizar la vocación agrícola de  la Provincia de Huaral, conocida como «Capital de la agricultura» y «Despensa de Lima* por la abundante producción de los valles que la rodean.

Por lo tanto, hay que optimizar el valor de estas tierras con una agricultura moderna acorde al desarrollo tecnológico con que se está construyendo el puerto, y con que se construirán las empresas que estarán en la etapa dos del mega puerto, y  las que se instalen en el Parque Industrial de Ancón, en dónde se estima serán parte del territorio de Zona Económica Especial que se tiene que hacer para atraer la mayor inversión posible, y así poder generar la mayor cantidad de empleo

La necesidad de desarrollar una agricultura moderna, nos la confirma la FAO (La Organización de las Naciones Unidas  para la Alimentación y la Agricultura) que predice,  que en el 2050 se requerirán un 60% más de alimentos que en la actualidad. Faltan sólo 26 años, para tener que alimentar a unas 10 mil millones de bocas

Hoy somos unas 8 mil millones de bocas por alimentar en el mundo, de las cuales 2 mil millones tienen problemas de sobrepeso, y 800 millones de seres humanos se van a dormir sin alimentos. Uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia 2030 (ONU) consiste en asegurar el acceso de todas las personas a una alimentación sana, nutritiva y suficiente.

Para satisfacer esa gran demanda, se necesitará producir más alimentos con menos recursos, considerando que también necesitamos tierra dónde vivir. Esto significa, cada vez más, innovación, investigación, ciencia y tecnología

Este creciente mercado global, con agricultura de precisión, la reutilización del agua, la bioenergía y el biofertilizante o la agricultura inteligente ofrecen numerosas oportunidades, lo que permitirá un uso intensivo y eficiente de los recursos, alta productividad y baja huella ambiental, y aumento de la resiliencia climática, con lo que se pretenderá  mitigar riesgos.

Todo ello, significará,  inversiones cada vez mayores y una combinación de acciones, que van desde prácticas agrícolas y ganaderas intensivas hasta el pago por servicios de los ecosistemas, la digitalización climáticamente inteligente y la adopción de tecnología.

Un enfoque que ofrece un gran potencial para integrar muchos de estos ángulos es la economía circular, para aprovechar una mejor gestión del suelo, el consumo de energía y agua, la gestión de residuos y la prevención de la contaminación.

El futuro de la agricultura está con la ciencia e innovación para así  mejorar la calidad de alimentos y también la cantidad.

Drones que sobrevuelen hectáreas de cultivos, y envíen data a un satélite y al móvil, para que los agricultores analicen toda esta información, como un impulso de la  tecnología digital de manera colaborativa para optimizar el uso de insumos, como fertilizantes y otros productos sanitarios, se verá. Pero también para reducir el consumo del agua, para mejorar la vida de los suelos, es el futuro que se nos viene.

Hoy un productor puede tomar fotografías a la hoja de una planta, analizar la imagen, que le mostrará qué tipo de hierba es. A futuro, la detección de malezas será más rápida y confiable en todas partes del mundo. Todo este cambio se debe iniciar con buenas prácticas agrícolas para generar mejores cadenas de valor.

Esas buenas prácticas, parten de la persona humana, a la que hay que  crearle conciencia al productor, el actor principal,  que la cadena de valor va para la conquista de los mejores mercados, y eso significa obtener certificaciones internacionales, exigentes en su obtención, por la mayor conciencia de que el cambio climático, está calentando el planeta, y por el mayor ejercicio de control, de los derechos humanos

Ello significará mayor uso de lo digital, con productores trabajando una agricultura rentable y sostenible, mediante  aplicaciones y prácticas agrícolas, que hace en su cultivo, desde su celular.

Es el mundo de hoy, en la que todo va tan rápido, que con la Inteligencia Artificial, nadie puede predecir a ciencia cierta cómo será el trabajo dentro de unos diez años, hagamos del Valle de Chancay una cadena de valor que nos lleve de la tierra a restaurantes peruanos en toda la Cuenca del Pacífico

Tecnologías que actualmente impulsan una cuarta revolución agrícola definida por la inteligencia artificial, el aprendizaje automático, el big data y los drones. El internet de las cosas, por medio de sensores, facilita varios procesos. Entre otros, la gestión de información y la conexión de funciones automáticas en medio de los cultivos. Un chip en una planta podría recolectar todo tipo de información y transmitirla en tiempo real a un supermercado. Un canal de riego podría informar cuando los invernaderos no se han regado correctamente y actuar de inmediato.

Con la biotecnología, avanzan los desarrollos de la edición genética de los cultivos. Nuevos espacios facilitan el planteamiento de ‘fórmulas’ para usar menor cantidad de agua, nutrición y energía posible en los cultivos. Invernaderos autónomos, cultivos verticales en las ciudades y agricultura acuática son algunas de las rutas que se están explorando.

La agricultura digital, el block chain para el suministro de alimentos, el mapeo de microbiomas para determinar si la comida es segura para consumir, la inteligencia artificial para detectar contaminantes de los alimentos, y transformando el reciclaje, serán tendencias a seguir

Es un gran reto, por la competitividad que exige esta economía del conocimiento, para poder atender este mercado global, en dónde hay una demanda proyectada de crecimiento, y en dónde nosotros tenemos la capacidad de atenderla en parte, por microclimas y ecosistemas, propios de nuestra gran biodiversidad

Esperemos que los responsables, sean capaces de dar las políticas adecuadas en el manejo sostenible de agua y suelos, en desarrollo forestal y de fauna silvestre, en la seguridad jurídica sobre la tierra, en infraestructura y tecnificación del riego, en financiamiento y seguro agrario, en innovación y tecnificación agraria, en gestión de riesgo de desastres, en desarrollo de capacidades, en reconversión productiva y diversificación, en acceso a mercados, en sanidad agraria e inocuidad agroalimentaria, en desarrollo institucional.

Y que los diversos actores, sector público y privado, la universidad-empresa, pongan lo mejor de sí, y así poder lograr que el agro sea un verdadero  motor de nuestro desarrollo

Si en 200 mil hectáreas de agricultura moderna se genera 10 mil millones de dólares de exportaciones, cuanto se podría generar en todos esos más de 11 millones de hectáreas posibles de trabajar una agricultura moderna. Hagamos del Valle de Chancay un ejemplo a replicar.

“Si el campo no produce, la ciudad no come”

#JuandeDiosGuevara

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